
Hoy día, todos los aviones propulsados con motores de turbina, con un peso al despegue superior a 15.000 kilogramos, deben tener un equipo TCAS a bordo.
La función del sistema es alertar a la tripulación de la existencia de un tráfico o tráficos que representan un riesgo potencial de colisión con el avión propio.
